miércoles, 30 de marzo de 2011

Al ir leyendo,

me di cuenta de que no estoy lista para escribir al respecto de todo lo que leo cada día. Inundaría este lugar de preguntas. Con esto no justifico mi desobligación y lo olvidado que dejé este sitio (sepa el lector- si es que lo quiere saber- que pese a que este blog no estuvo actualizándose, no así mi mente, mi alma, mi libreta). Así que modifico lo primero que dije...escribiré de vez en cuándo, cuando lo considere adecuado.

Por ahora quiero decir que en lo que he leído, me encanta eso de que todos estamos en procesos diferentes. Me fascina ver todo por lo que pasó José hasta llegar al palacio, ser vendido, re vendido, ultrajado, difamado, olvidado, todo eso fue forjando su caracter para el momento al que llegó al palacio. Así cada uno de nosotros vivimos procesos distintos, en distinto momento, pero vamos así, del pozo al palacio. Eso me gusta.

Otra cosa que me encanta es cómo Moisés se descalifica a sí mismo, diciendo (parafraseo)" ...pero cómo podrías elegirme a mí, Dios? yo soy tartamudo, no puedo hablar con el Faraón!" y cómo Dios no lo ve así (pero Moisés no entiende). Cuántas veces nos hemos auto-descalificado para hacer algo para lo que Él ya nos capacitó? Cuántas veces hemos dudado de un llamado que ya nos fue hecho, tal como Pedro dudó mientras caminaba en el agua luego de que Jesús le dijo que lo hiciera?

Quiero mencionar, ya para terminar esta entrada, algo de Marcos 4:26-4:29.

"(...) Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado."

 No hay nada que pueda agregarle, es perfecto, así es. Así crece su verdad en nosotros, sin que sepamos cómo y si crece no es gracias a nosotros sino a Dios, quien da el crecimiento. Completamente cautivante.

Pues bien, me voy.
P.S.Esta semana toca Números del 20 al final y Marcos como hasta el 11.

 Que podamos ser guíados por él, así como el pueblo de Israel fue guíado por la columna de nube y la columna de fuego y que podamos experimentar su amor y paz.

-ks